El cazador Cha Eui-jae fue enviado a sellar una grieta que apareció sobre el Mar del Oeste, pero en el instante en que logró cerrarla, fue expulsado violentamente. Cuando recuperó la conciencia, se encontraba tirado en un vertedero de basura.
Muerto de hambre, fue atraído —como un zombi al olor de la sangre— hacia un restaurante de sopa para la resaca. Allí descubrió una verdad increíble: había caído en Corea del Sur, ocho años en el futuro.
En esta nueva era, las alertas de desastre anuncian con antelación la apertura de grietas, los videos ASMR de slimes recolectados en mazmorras son tendencia, y los cazadores ociosos transmiten en directo el unboxing de espadas largas de rango A. A diferencia del pasado, cuando la gente temblaba ante un apocalipsis inminente, el futuro es sorprendentemente pacífico… y esa calma deja a Cha Eui-jae con una sensación de vacío.
Si las cosas han terminado así, ¿por qué no empezar una segunda vida como empleado a tiempo parcial en el viejo restaurante de sopa para la resaca, en lugar de seguir siendo cazador?
«Qué extraño…»
«…»
«¿Nos hemos visto antes en algún lugar?»
El plan de Cha Eui-jae de pasar tranquilamente sus días como el único trabajador del restaurante, con décadas de historia, se desmorona cuando se cruza con una figura misteriosa que lleva una máscara de gas…