Pensé que era una hija ilegítima... ¡pero resulta que en realidad era una completa extraña!
Un año después de reencarnar como un personaje secundario, descubrí que estaba a punto de ser expulsada de casa.
Dije que prefería irme por mi cuenta.
“En realidad, esta niña es mi hija. ¿Verdad, hija?”
¿Acaso llamé la atención del duque psicópata?
“Escuché que el dinero que daba después de divertirse con alguien era suficiente para comprar una isla…”
Me llevé bien con él fingiendo ser su hija, pensando que más adelante podría quedarme con su fortuna. Y unos meses después, me iría de su mansión con una cuenta bancaria bien gorda.
“Quédate a mi lado hasta que yo te diga que te vayas.”
Sin embargo, mi “padre”, que me veía como un juguete, vino a buscarme y no me dejó ir.
Tras volver a casa por su insistencia, las familias comenzaron a pelear por adoptarme. Mis tíos y tías se reunieron para protegerme, y futuros psicópatas empezaron a desarrollar extrañas obsesiones conmigo.
“Feliz cumpleaños, Ayrin. Desde hoy, tú eres la cabeza de la familia.”
Además, el puesto de duquesa fue mi regalo de cumpleaños. Todo está saliendo exactamente como lo planeé.
[¡Oye, ¿hasta cuándo vas a dormir?! ¡La abuela dijo que va a desconectarte del soporte vital!]
[¡Cha Miso, vas a morir!]
¿Qué… fue esa voz?