El Hormiguero es un lugar sucio, peligroso y lleno de crimen. Nací y crecí allí, como una hormiga de pura sangre. Pero al final, no soy más que una simple hormiga obrera.
Las hormigas no pueden escapar. Y quizá ese sea el precio de soñar con la libertad. Mi amigo lo intentó... y lo único que regresó de él fueron sus cenizas.
Justo cuando ya había perdido toda esperanza, apareció Jang Heejo, el verdadero dueño del Hormiguero.
“Entonces... ¿quieres que sea tuyo?”
“Mi primera vez será con la persona que amo.”
¿Amor? ¿Primera vez? Son palabras demasiado románticas para alguien que vive rodeado de sangre y violencia.
“Aunque no sea amor, no me importa.”
“Ya veremos...”