Huérfana desde muy joven, Layla Llewellyn se siente la chica más afortunada del mundo cuando se muda con su tío Bill, un jardinero que vive en la pintoresca mansión Arvis, dentro del Imperio Berg.
Para Layla, Arvis es un verdadero paraíso: le encanta explorar el vasto bosque y siempre lleva consigo su cuaderno para registrar la fauna que encuentra. Sobre todo, ama a las aves, observándolas con asombro mientras nacen y crecen, desde pequeños polluelos esponjosos hasta majestuosas criaturas aladas.
El duque Herhardt, joven y apuesto señor de Arvis, también muestra interés por las aves… y por Layla. Pero la diferencia es que a él le gustan las aves porque disfruta cazarlas… y le interesa Layla porque le gusta verla llorar.
Si un hermoso pájaro queda atrapado en una jaula dorada, ¿qué elegirá: una vida de lujo… o la libertad?