P: ¿Qué sentiste al descubrir que tu confiable papá no era solo un personaje de relleno?
R: ¿Q-qué demonios…? ¡Devuélvanme mi vida como “Ciudadano Imperial Aleatorio #1”…!
Vivir en un mundo en guerra constante —365 días de caos— hacía que la existencia tranquila de un simple extra fuera una bendición.
O eso creía.
En una pequeña aldea, llevaba una vida humilde junto a mi padre amoroso y completamente normal: James Brown, 27 años, el ejemplo perfecto de un padre soltero insignificante.
O al menos, eso pensaba.
“¡Damas y caballeros, les presento a mi padre! ¡El símbolo definitivo de todos los extras! Cabello castaño, ojos marrones, simple y común.”
“…”
“Este hombre grita ‘personaje de fondo’: una vida tranquila cortando leña en una aldea montañosa junto a su adorable hija. ¿Verdad?… ¿VERDAD?”
El comandante de los caballeros solo me observó en silencio.
Y entonces ocurrió lo impensable.
A mi espalda, el viejo bastón de mi padre comenzó a brillar con una extraña aura azul.
“…¿Papá?”
Antes de que pudiera comprender lo que estaba pasando, su cabello y sus ojos marrones empezaron a cambiar. Poco a poco, se transformaron en…
Un cabello plateado reluciente y unos ojos azules penetrantes, que prácticamente gritaban: “¡Soy el protagonista!”
“¡¿QUÉ?!”
Mi tranquila vida como extra se hizo añicos cuando mi padre —no, ese misterioso y abrumador guerrero— empuñó su arma y gruñó con furia:
“Devuélveme a mi hija, maldito.”