Después de hacerse un piercing en el pecho, Jae-in empieza a sufrir un dolor inesperadamente intenso como efecto secundario. Sin saber qué hacer, decide pedir ayuda a Joo Hyun-ho, su amigo de la infancia, quien siempre ha estado interesado en los piercings y sabe bastante sobre ellos.
Mientras intenta ayudarla a aliviar el dolor, Hyun-ho le propone un método bastante extraño y vergonzoso.
“Hay una forma de hacer que duela menos.”
“¿Cuál?”
“Dar una estimulación más fuerte al otro lado.”
Entre momentos incómodos, tensión creciente y una relación que poco a poco empieza a cambiar, ambos terminan acercándose más de lo que esperaban.