Go Jaehyeok fue en su día una estrella prometedora en el mundo del kendo, pero su vida tomó un rumbo equivocado. Han Yeongwon, un oficial veterano de la comisaría de Daehan, fue quien intentó evitar que Jaehyeok se desviara del camino. Aunque son completamente distintos en personalidad, hábitos e incluso en los detalles más pequeños, ambos comparten una sola cosa: un hijo.
Por ese niño, sus caminos vuelven a cruzarse. Sin ningún conocimiento sobre la crianza, Jaehyeok comienza a vivir con Yeongwon y aprende paso a paso lo que significa cuidar de un niño. En el proceso, también empieza a sentir el despertar de sus propias características como alpha dominante.
Cargando con sus heridas personales, sus hijos y los sentimientos confusos que nacen entre ellos, ambos hombres se ven inevitablemente entrelazados, formando poco a poco una familia propia.