La princesa Thetis del Imperio Carnes esperaba con ilusión su boda con su querido prometido, Romain. Pero en una sola noche, su mundo se derrumbó. Tras recibir el mensaje desesperado de Romain alegando que sus padres habían sido atacados por una nación rival, Thetis se apresuró a entregarle su sello imperial.
Ese mismo sello se convirtió en la herramienta para acusar a su hermano, el príncipe heredero Theodore, de traidor y ejecutarlo. Romain había codiciado el trono desde el principio. Usando a Thetis como peón, masacró a la familia imperial y se proclamó emperador.
Despojada de todo y confinada en un monasterio por el nuevo emperador Romain, Thetis intentó quitarse la vida, pero en cambio eligió la venganza. Regresó a la capital, decidida a hacerle pagar.
Obligada por Romain a asumir el puesto de emperatriz, Thetis se mantiene a su lado… hasta que un rostro que creía olvidado reaparece ante ella. Su aparición nunca formó parte del plan.
“No, no puede interferir. El antiguo vínculo entre nosotros no debe entorpecer mi venganza.”