Un día soleado, un portal se abrió de repente en el jardín y Kwon Jaejin quedó atrapado en el caos. Sus extremidades fueron arrancadas y murió…
…O eso creyó.
Cuando vuelve a abrir los ojos, se encuentra otra vez en el primer día de su cautiverio, con Seo Wui-wu entre sus piernas, tirando de su pantalón. Jaejin mira ese rostro tan familiar, el mismo al que llegó a odiar durante los cuatro agonizantes años de su vida anterior. En ese entonces, pensaba que solo era una víctima, arrastrado a un lugar desconocido y obligado a someterse.
Pero esta vez es diferente.
Ahora Jaejin sabe exactamente cómo piensa Seo Wui-wu, qué lo impulsa y, lo más importante, cómo controlarlo. Con la promesa de guiarlo como anzuelo, planea convertirlo en una pieza más de su juego.
Mientras la respiración de Seo Wui-wu se vuelve más pesada y su cabello oscuro cae desordenado sobre su frente, su mirada hambrienta brilla con una emoción peligrosa.
En esta segunda oportunidad que le da el destino, ¿quién será realmente quien lleve las riendas?