La princesa Livia Hate, heredera del Reino del Fuego, recuerda claramente su vida anterior: ¡una estudiante común de Corea del Sur preparando el examen de acceso a la universidad! Como muchos otros que terminan reencarnándose tras leer novelas románticas, la nueva vida de Livia parece un auténtico regalo: una familia rica, padres amorosos y días llenos de alegría.
Sin embargo, hay un pequeño inconveniente.
Livia nació con el poder del espíritu del fuego, y por culpa de eso debe viajar al helado Imperio Colden para aprender a controlar sus habilidades. ¿Y cómo se controla ese poder? ¡Con contacto físico con el príncipe imperial, bendecido por el espíritu del hielo!
Un ajuste de escenario que ni siquiera existía en la obra original, y que le causa todo un dolor de cabeza… hasta que ve el rostro del príncipe y todas sus quejas se desvanecen de golpe.
“¡Por todos los cielos! ¿Esa cara es real?”
Así comienza la comedia romántica franca, luminosa y algo caótica de Livia, quien solo quería ser la mejor amiga del protagonista masculino… pero quizá el destino tenga otros planes.