“Todo lo que brilla es mío.”
Han pasado diez años desde que asumí el papel de Gemma, una ladrona de joyas en un juego conocido por su extrema dificultad. Hoy estaba llevando a cabo el robo que el sistema me indicó completar para evitar un final trágico, pero…
—¡Te atrapé!
—¿Eh?
Fui capturada por el inspector Raven Hunt, el investigador que me había estado persiguiendo incansablemente.
[Entrando en la ruta del mal final.]
‘¡Sistema! ¡Dame una oportunidad más!’
Sin embargo, no fue el sistema quien me ofreció una salida, sino mi captor.
—Tú eliges: ¿prisión o matrimonio?
* * *
Mi matrimonio falso con el hombre que me arrestó...
—Nos divorciaremos en cuanto recuperemos ese maldito rubí.
—Ya estoy esperando con ansias ese día.
Solo estábamos juntos para encontrar el rubí perdido…
—Nuestro hijo. Ambos compartimos esa responsabilidad, así que no pienses en huir otra vez.
El hombre que antes parecía disgustado incluso con la idea de tener una mascota… ahora criaba a mi gato conmigo.
—La única joya que deseo es mi esposa, Gemma.
Y comenzó a decir cosas que hacían que mi corazón se acelerara.
—Raven, si sigues así… te voy a denunciar.
—Registro de matrimonio.
Puede que no haya robado las joyas que debía… ¿pero acaso robé su corazón?