Lin Xueshou recientemente descubrió que tenía un problema con su cuerpo… ya no podía tener erecciones.
Para su desgracia, un día su secreto fue descubierto por su rival de la infancia, un joven cinco años menor que él. El chico, que normalmente parecía un alegre estudiante deportista, sonrió con malicia y lo acorraló en un rincón del vestuario.
Después de eso, todo continuó en distintos lugares: la biblioteca, el coche, las aguas termales…
Lin Xueshou empezó a sentir que su “enfermedad” se había curado.
En una noche profunda y cargada de emociones, ambos se confesaron la verdad:
—“Mi problema ya está curado.”
—“Él ha vuelto.”
Decidieron separarse, dispuestos a enterrar en el fondo de sus corazones aquella etapa de locura.
Pero cuando Lin Xueshou estaba sentado en el regazo de otro hombre en un reservado, el joven apareció de repente y lo jaló con fuerza hacia sus brazos. Con los ojos enrojecidos, sonrió con rabia y dijo:
—“Lin Xueshou… ¿de verdad crees que hay alguien, aparte de mí, que pueda hacerte feliz?”