Jeong Seo-un, 32 años, omega dominante. Seis años de carrera y varias relaciones a sus espaldas. Los comienzos siempre fueron emocionantes, pero los finales lo dejaban exhausto. Cuando se da cuenta de que incluso los sentimientos requieren resistencia, un hombre al que conoce por primera vez en una cita a ciegas le hace una propuesta inesperada.
—Seo-un, casémonos.
Ahn I-jin, 31 años, alfa dominante. Sus ojos inexpresivos no revelan nada y su tono es excesivamente educado. Hay algo sospechoso en él… pero las condiciones son buenas y, además, tiene un rostro perfectamente esculpido: exactamente el tipo de Seo-un.
Así comienza un matrimonio práctico, despojado de sentimientos. Sin embargo, a medida que los días compartidos se acumulan, las emociones empiezan a entrelazarse y una chispa de emoción vuelve a encenderse. Entre corazones cansados, el torpe pero sincero amor de dos personas comienza de nuevo.