Paradise Villa’ se encuentra en una zona residencial cerca de la estación Guro Digital Complex, donde muchos oficinistas viajan a diario. Desde el semisótano hasta el cuarto piso, donde vive el propietario, la villa puede parecer ordinaria a primera vista, pero sus inquilinos son todo lo contrario.
Aparte de vivir en el mismo edificio, no tienen nada en común: diferentes trabajos, distintas relaciones con los demás e incluso preferencias sexuales distintas. Desde trabajadores con pocos recursos hasta parejas casadas sin sexo, e incluso compañeros que conviven… Sus deseos reprimidos empiezan a salir a la superficie.