Raha, la princesa no deseada en su jaula de oro.
Un día de invierno, su hermano tirano le entregó un esclavo para calentar su cama.
—¿Acaso tus sirvientes no te dijeron que escucharas bien a tu dueño?
—Entonces… ¿qué se supone que debo hacer?
El hombre era un prisionero pisoteado por el imperio, un esclavo al borde de la muerte. Sus ojos estaban llenos de odio… y ella seguramente también era objeto de ese odio. Raha estaba dispuesta a entregarle su vida a ese rencor.
Sin embargo, algo había cambiado en la mirada de aquel hombre que regresaba:
—Raha del Harsa… la quiero como premio.
La princesa que deseaba la muerte y el esclavo que la deseaba a ella.
¿Qué les espera al final de este peligroso juego de deseos y odios?